lunes, 20 de julio de 2009

Recuerdo del ahogado



(Respiré profundo)

(Me tragué toda la angustia)



(Cerré los ojos)



(En la playa absorta

estaban mis hermanos)



(Angustiados)


Eduardo Langagne

domingo, 14 de junio de 2009

La covacha



Hela ahí, donde la luz

consuma blonda escuadra.

Almena subrepticia en la escalera,

edulcorada por la naftalina

y el óxido. Hela ahí,

en su cárcel isósceles,

florpapel que la palma supina del linóleo

ciñe en candado, inútil salvaguarda

de cartas ilegibles, rimas anónimas,

un guante impar.


Hela ahí,

luna en ruinas, bruñida en acueductos

bajo un apóstrofo de espejos y arcos.

Entre la anfibia bruma

que renace del musgo

para hincarse en el polvo que la luz,

en el umbral de sus veloces crines,

pierde de vista después del galope;

hela ahí.

Despojada del arduo mimetismo

donde extremó su ilicitud de sombra.

Ahí, aguardando en el dintel cimbrante

las ebanisterías del solsticio y sus huestes.


Roberto Rico

martes, 7 de abril de 2009

Aves



(V)


ella

se detiene a conversar conmigo

en la banqueta

pasan los carros con su ruido

pasan

los segundos

con su ruido

ella me habla con plumas

me dice el mundo

ella

tiene el vestido lleno de nidos

la calle se puebla de aves cuando pasa

los carros no son más que vaivén de alas

cuando pasa

ella

me deja un hasta luego que me revolotea


Joaquín Vásquez Aguilar

sábado, 17 de enero de 2009

Postergaciones



El verdadero escritor no deja nunca de escribir; cuando deja de hacerlo dice que lo pospone. En estas posposiciones puede pasársele la vida.

Augusto Monterroso

viernes, 31 de octubre de 2008

Cantiga para enhebrar



El corazón de la aguja

Salta,

Enhebra al hombre y lo muda.


El corazón es de agujas

Que hacen sangrar las palabras

Más oscuras.


Juan Bañuelos

El otoño recorre las islas



A veces tu ausencia forma parte de mi mirada,

mis manos contienen la lejanía de las tuyas

y el otoño es la única postura que mi frente puede tomar para pensar en ti.


A veces te descubro en el rostro que no tuviste y en la aparición que no merecías,

a veces es una calle al anochecer donde no habremos ya de volver a citarnos,

mientras el tiempo transcurre entre un movimiento de mi corazón y un movimiento de la noche.


A veces tu ausencia aparece lentamente en mi sonrisa igual que una mancha de aceite en el agua,

y es hora de encender ciertas luces

y caminar por la casa

evitando el estallido de ciertos rincones.


En tus ojos hay barcas amarradas, pero yo ya no habré de soltarlas,

en tu pecho hubo tardes que al final del verano

todavía miré encenderse.


Y éstas son aún mis reuniones contigo,

el deshielo que en la noche

deshace tu máscara y la pierde.


José Carlos Becerra

Genética



resucitarán los muertos

pero sin recuerdo alguno

verán su cara con la sonrisa y la sorpresa de la primera vez como los niños

creerán que crecen y volverán a aprender lo que ya saben pero cada día olvidan

volverán a vivir equivocándose

volverán a buscar lo inencontrable

y parecidos (idénticos) a ti y a mí

un día que ya les espera volverán a tener miedo de la muerte


Jorge Fernández Granados